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ENTREVISTA DE SU EMINENCIA RVDMA. EL METROPOLITA POLICARPO, 
ARZOBISPO ORTODOXO DE ESPAÑA Y PORTUGAL
A LA REVISTA MENSUAL “CIUDAD NUEVA”
(MAYO 2008 – N° 453 – AÑO L)
 
	- Durante muchos años el ecumenismo ha transcurrido por los caminos de la tolerancia, el cese de polémicas, el respeto mutuo, el diálogo... ¿Cuáles serán los siguientes pasos?
	- Para el ecumenismo han sido muy útiles el diálogo y el conocimiento recíproco, la tolerancia, el cese de polémicas y el enriquecimiento mutuo. Pero como corriente dentro la Iglesia todavía tendrá una misión más elevada: ayudar a los pastores y a los fieles a entrar en una nueva fase de diálogo. Mientras que la primera fase (1979-2006) se ocupó de examinar las cosas que nos unían, esta nueva etapa, que comienza con el encuentro de Rávena, quiere examinar las cuestiones que separan a las Iglesias, especialmente en temas de eclesiología. Se necesita mucha, continua y fervorosa plegaria para que todos, especialmente los responsables, obtengamos la iluminación divina.
	- En esa reunión de Rávena, así como en el encuentro a puerta cerrada de Benedicto XVI con 143 cardenales, se debatió sobre la plena comunión de las Iglesias Católica y ortodoxas. ¿Qué significado da usted a estos eventos?
	- En Rávena tuvo lugar, entre el 8 y el 15 de octubre de 2007, la X Asamblea Plenaria de la Comisión Mixta del Diálogo Teológico entre las Iglesias Católico-Romana y Ortodoxa. En esta reunión se completó el estudio comenzado el año anterior en Belgrado. El documento final aprobado por todos es muy importante, porque católicos y ortodoxos acuerdan constituir una plataforma teológica y eclesiológica común sobre al primado del obispo de Roma. Se decidió hacer un examen histórico-teológico de este primado durante el primer milenio, y este estudio histórico-teológico será analizado por periodos concretos. La primera sub-comisión se ha reunido a mediados de febrero en Roma. El examen durará cuatro años y el objetivo es aclarar si este primado es de honor o de poder.
	El encuentro de Rávena ha sido muy positivo por cuanto católicos y ortodoxos han constatado juntos que, a lo largo de la historia de la Iglesia, y en tres niveles, local (diócesis), regional (metrópolis, patriarcado) y universal, hay siempre un “primus”, es decir, alguien que tiene una función particular; y no hay duda de que a nivel universal este primado lo ha ejercido el obispo de Roma. Sobre esto no hay duda; pero, como dije antes, es necesario estudiar cómo se ha ejercido ese primado en la historia. En esta nueva fase del diálogo se estudiará la figura y el papel especial del obispo de Roma en la Iglesia universal, que, como se sabe, es un punto crucial que divide la eclesiología de las dos Iglesias.
	Por lo que respecta al encuentro a puerta cerrada del Papa con los cardenales, lo único que puedo decir de manera oficiosa, puesto que se trataba de un encuentro privado, es que el Papa ha insistido mucho en el tema de la unión con la Iglesia Ortodoxa, pues, como gran teólogo que es, ve más posibilidades en la unidad con la Ortodoxia, y seguramente pidió a los cardenales su colaboración en el tema.
	Para concluir, quiero subrayar que el nuevo clima positivo del diálogo teológico entre las dos Iglesias, tras años de frialdad y cerrazón, y por lo que respecta a la Iglesia Ortodoxa, se debe al esfuerzo del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla y personalmente a Su Santidad el Patriarca Ecuménico Bartolomé I.
	- ¿Cómo debe prepararse el pueblo llano para asimilar los posibles acuerdos a los que puedan llegar los responsables de ambas Iglesias?
	- Antes que nada deben asimilar estos posibles acuerdos los pastores, obispos y presbíteros de las dos Iglesia y hacerse predicadores ante sus propios fieles. Si los pastores no saben o no quieren asimilar, cómo lo asimilará el rebaño! Éste es  el punto central. La unidad de los cristianos hay que asumirla como una tarea propia e individual, y estoy seguro de que con la ayuda del Espíritu Santo, con la oración continua y fervorosa, esta cuestión se convertirá en algo propio del pueblo. Después, la asimilación se dará por sí sola.
	- La experiencia de los Focolares en el campo ecuménico nos dice que la amistad entre miembros de distintas Iglesias suscita un conocimiento mutuo y una mayor colaboración. ¿Qué opina al respecto?
	- Conozco el Movimiento de los Focolares desde que llegué a Roma como becario de la Santa Sede, allá por 1988. Una tarde del otoño de aquel año, mi Mentor, el actual Patriarca Ecuménico Bartolomé, me llevó al Centro Uno, por Piazza Navona, para conocer a sus responsables, las queridísimas Gabriela y Johanna. Me produjo una profunda impresión su agradable y amigable comportamiento. Después, durante los diecisiete años de servicio sacerdotal en Italia, he conocido aún mejor el Movimiento Focolar en todo el país, especialmente en el Véneto y Roma. He constatado que la clase de amistad que practican los Focolares en el campo ecuménico es la única y verdadera clave que puede abrir puertas cerradas durante siglos.
	Un gran pionero del Ecumenismo, el inolvidable Patriarca Ecuménico Atenágoras, que tenía tanta amistad personal con Chiara Lubich que incluso la llamaba con el nombre de Isapóstola Tecla, decía convencido que la verdadera causa del cisma había sido el “ignorarse mutuamente” y “la falta de mirarse a los ojos unos a otros”. Este distanciamiento, este ignorarse durante siglos, ha sido la causa de crearse ideas propias los unos sobre los otros que no correspondían a la realidad, con la consecuencia dolorosa de defender a cualquier precio, incluso con la guerra, los muros confesionales. Por el contrario, cuando dos personas se encuentran y uno mira al otro a los ojos es natural establecer un conocimiento recíproco, un diálogo, una colaboración, y se da una amistad no superficial, sino del tipo que los antiguos griegos y los Padres de la Iglesia atribuían al término “amistad”, usando el verbo “filó”, y no el verbo “agapó”, pues este último incluye cierta carga de sentimentalismo. El prototipo de la verdadera amistad y del verdadero amor los Santos Padres lo identifican con el amor que une a las tres Personas de la Santísima Trinidad.
	Saludo a los queridos amigos Focolares de España y Portugal. Estoy convencido de que se distinguen por su amistad verdadera con todos los cristianos y con todos los hombres de buena voluntad y les deseo que mantengan siempre encendido el “Focus Lare” de su alma para convertirse en fervientes trabajadores de la unidad e “isapóstoles”, como lo fue su Fundadora, Chiara Lubich.
 
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COLOQUIO DE SU EMINENCIA RVDMA. POLICARPO, METROPOLITA ORTODOXO DE ESPAÑA Y PORTUGAL
CON D. JOSÉ LUIS DÍEZ MORENO, DIRECTOR DE LA REVISTA “PASTORAL ECUMÉNICA”
(MAYO-AGOSTO 2008, VOL. XXV, N° 74, PP. 80-85)
DEL CENTRO ECUMÉNICO “MISIONERAS DE LA UNIDAD” (MADRID)
 
TENDRÍAMOS QUE SENTARNOS A LA MESA DE LOS OTROS Y ÉSTOS A LA NUESTRA
 
	“Buscaré contactos ecuménicos, aunque sea por propia iniciativa”, dice el Metropolita Policarpo.
		“Bartolomé I, por la misericordia de Dios, arzobispo de Constantinopla, nueva Roma, y Patriarca Ecuménico... A todos los devotísimos sacerdotes, a los santos hieromonjes y a todo el clero... fue seleccionado y elegido el Vicario General del Arzobispado de Italia y Malta, Reverendísimo Archimandrita Policarpo Stavrópoulos... elevado como verdadero y canónico Metropolita del Santo Arzobispado de España y Portugal”.
	Rezaba así el Acta Patriarcal y Sinodal, leída en la Catedral Greco-Ortodoxa de Madrid, ante Metropolitas y Obispos ortodoxos de toda Europa y ante fieles ortodoxos, católicos y protestantes, que llenaban el recinto, en la tarde del día 16 de junio de 2007. Era el sucesor del arzobispo Epifanio Perialas, primer Metropolita ortodoxo de la historia en España. Naciό Mons. Policarpo en 1963 en Lepanto, lugar de la conocida batalla para los españoles, como señalό en su homilía el joven Metropolita, una verdadera esperanza para la ortodoxia en España y seguro apoyo para el ecumenismo en nuestra naciόn.
	El Arzobispo greco-ortodoxo después de señalar que la unión de Europa es sόlo económica y política, acentúa que “este camino hacia la unidad europea ofrece oportunidad común a todos los cristianos del continente para recordar a sus líderes aquellas palabras de Jesús: “No sόlo de pan vive el hombre...”. Para el Arzobispo ortodoxo griego Europa es una realidad cultural con raíces cristianas y grecorromanas. “Los cristianos europeos y sobre todo los jόvanes – dice – han de comprender que la construcción de la unidad europea no puede llegar a buen fin si esos fundamentos, máxime en estos días en que por doquier reina el consumismo, el secularismo y la indiferencia, son únicamente materiales”.
	--¿Tienen en cuenta esta situación las Iglesias?
	--Las Iglesias europeas han comprendido todo esto y así lo han manifestado en la Asamblea de Sibiu (Rumanía) exponiendo sus iniciativas ante esas amenazas.
	Una nueva forma de ser cristianos
	--Después de más de ocho meses en España, ¿cómo ve la realidad cristiana en esta naciόn?
	--He constatado en estos meses el enorme crecimiento y avance del país, frente a otros países europeos. El mundo entero se mira en el progreso español. Pero todo crecimiento económico y puramente material tiene un precio que paga la Iglesia y ve como se propone la sociedad su cultura de consumismo y relativismo frente a los valores tradicionalmente cristianos.
	--¿Es así en España?
	--Se paga en España y en toda Europa, Oriental y Occidental, sujeta al canon de ese espejismo de progreso.
	--¿Qué repercusiones tiene?
	--Hemos pasado del cristianismo de masa a un cristianismo de calidad. Significa que quien quiere ser cristiano lo es por convencimiento y no por tradición, costumbre o porque naciό así.
	Provocación ecuménica desde un ecumenismo de base
	--¿En qué lugar del ecumenismo sitúa Su Eminencia el puesto de la Iglesia ortodoxa en las presentes circunstancias, cuando el número de ortodoxos ha crecido tan vertiginosamente en los últimos años en España?
	--En la Península Ibérica, España y Portugal, actualmente se han establecido algunos millones de ortodoxos. Aproximadamente existen ahora 100 parroquias. Históricamente estas naciones eran unos de los territorios de la Unión Europea que menos conocimiento tenían del cristianismo oriental, de la Ortodoxia.
	--Y ¿qué supone esta eclosión para el ecumenismo de estos dos países?
	--Esta nutrida presencia lleva de facto a España y Portugal, de mayoría católica, a una provocación ecuménica, como es conocer a estos hermanos que, con su duro trabajo, tanto contribuyen al desarrollo económico de ambos países, y ayudarles, sobre todo, al ejercicio práctico de sus tradiciones culturales y cultuales en su nueva patria.
	--Para los emigrantes ortodoxos ¿qué supone?
	--Por parte ortodoxa el desafío es triple: primero, conocer el catolicismo romano ibérico, que no tiene nada que ver con el catolicismo del pasado que conservan en la memoria; segundo, mantener su identidad y su integridad eclesial y cultural; tercero, ser un faro para el mundo occidental con tanta sed de espiritualidad.
	--¿Cuál sería concretamente el proyecto de la Ortodoxia griega en suelo ibérico?
	--Se trata de aplicar un ecumenismo de base, comenzando por el conocimiento y el respeto recíprocos, de mirarse a la cara sin los prejuicios del pasado. El Patriarca Ecuménico Atenágoras consideraba como uno de los grandes factores del Cisma el ignorarse unos a otros.
En la casa común, sentados a la misma mesa
	Dado que la Uniόn Europea acerca y unifica a sus distintos pueblo, de manera que contemplamos día a día cosas tan comunes como nuestras ciudades, centros comerciales y culturales, la enseñanza y la salud, Iglesias y instituciones para europeos llegados en incesantes riadas, el Metropolita Policarpo añade:
	--El camino sin retorno de la unificación europea lleva a los cristianos europeos a vivir unos en los patios de los otros. Tienen que abrir las puertas y los que están en los patios entrar en las casas de los otros, comprender la cultura y tradiciones de quienes están y de quienes llegan. Así se logra construir la casa común de Europa con su sentido y futuro más humanos.
	--En esto, ¿qué sería lo específico de los cristianos?
	--Tendríamos que sentarnos a la mesa de los otros y dejar que los otros se sienten a nuestras mesas, para combatir el enemigo común del cristianismo: el indiferentismo y el materialismo.
	--España, como país de Occidente, necesita un contexto más espiritual, místico incluso, ¿qué puede ofrecerle ahora la Iglesia Ortodoxa a nuestro pueblo y nuestras Iglesias?
	--La Iglesia Ortodoxa ofrece espiritualidad, cuyas raíces se encuentran en la mística, la lectura de los Santos Padres, su práctica ascética, el sentido de lo sagrado y, sobre todo,, su liturgia, refugio de paz en estos tiempos de prisa y agitación. La enfermedad ha golpeado a la sociedad occidental y oriental. La espiritualidad es la clave de la nueva evangelización, pero debe huir de toda mentalidad clientelista, la mentalidad de hacer todo para llenar la casa. Mejor pocos convencidos que una “masa” indiferente.
	--Esa evangelización es parte integrante de la misión del cristianismo y esta naciόn necesita de una constante acción evangelizadora. ¿Cómo se compromete su Iglesia a esta urgente tarea?
	--Volvemos a lo mismo: hacer comprender al mundo que fuera de Cristo y del Evangelio sόlo hay perdición. Con los pocos medios que cuenta la Iglesia Ortodoxa buscamos que nuestros fieles conserven la fe de sus padres y den testimonio de Cristo en su vida litúrgica y comunitaria. Este mensaje también lo quiero transmitir a los hermanos católicos, protestantes o anglicanos, por que la enfermedad común a todos nos alcanza: es la indiferencia.
	--¿Será entonces precisa una acción común?
	--Es necesaria esa acción común, no cerrarnos en nuestros muros confesionales, volver al primer milenio, cuando oriente y occidente poseían el mismo tesoro de fe, intercambiar los carismas sin confusión ni sincretismo.
Buscaré contactos ecuménicos, aunque sea por propia iniciativa
	--Recordamos las palabras de Su Eminencia en la homilía de su entronización “el cultivo de las relaciones... con los hermanos de otras Iglesias cristianas y las otras confesiones para promover el espíritu ecuménico y el diálogo y así conseguir la coexistencia pacífica...”. ¿Ha comenzado Su Eminencia algunas de esas relaciones con la Iglesia católica en España o tal vez con alguna Iglesia o comunidad evangélica?
	--Busco con todo mi esfuerzo establecer estas relaciones con la Iglesia católica y nuestros hermanos protestantes y anglicanos, así también con el judaísmo y el Islam.
	El Metropolita Policarpo cuenta con una considerable experiencia en estas relaciones inter-confesionales por su estancia de casi 20 años en Italia, con importantes cargos, como el de Vicario General. Sin duda, podrá poner en práctica en España, con sus connotaciones especiales, las buenas relaciones inter-confesionales vividas en la naciόn italiana.
	--Guardo gratísimo recuerdo –subraya el Metropolita Policarpo- de mi experiencia en Italia, durante 19 años, dos como becario de la Santa Sede y 17 años como Vicario General de nuestra diócesis de Italia y Malta.
	--¿Cómo ve ahora el ecumenismo en España?
	--He podido constatar que, al menos en ciertas situaciones, el clima ecuménico en España no es el mismo que en Italia, no obstante buscaré desarrollar esos contactos aunque sea por propia iniciativa, sobre todo en el ámbito local, en la seguridad de que una vez iniciadas las relaciones con las Jerarquías dará comienzo un proceso de colaboración necesario entre todos aquellos que tenemos a Cristo como Señor.
	--¿Colabora la Iglesia católica en España en la atención a necesidades de su Iglesia?
	--Estoy muy agradecido a la Iglesia católica en España y Portugal que nos facilitan lugares de culto, particularmente a nuestras parroquias ucranianas y permiten la debida asistencia espiritual a nuestros feligreses. Hasta ahora mis contactos con la Jerarquía católica y los hermanos protestantes ha sido en el ámbito personal. Mi deseo sería elevar este contacto a nivel institucional.
	--A su entronización asistió un representante de la Iglesia católica, uno de los obispos auxiliares de Madrid. ¿Supuso un punto de partida para las relaciones ortodoxo-católicas entre nosotros?
	--Considero la presencia de Mons. Fidel Herráez en la ceremonia de mi entronización como algo muy positivo para las relaciones católico-ortodoxas, comenzando por Madrid. Antes de tomar posesión de mi Cátedra y como señal de respeto a la Iglesia Católica, especialmente a la que coincide con el territorio canónico de mi Sede, envié una carta personal comunicando mi elección, consagración y entronización, rogando al arzobispo de Madrid sus oraciones, su bendición como hermano mayor en el episcopado y su apoyo. Paralelamente pedí al Fanar (la Sede del  Patriarcado Ecuménico) y al Vaticano que comunicaran estos actos. El Patriarca envió al cardenal Rouco una carta bellísima. También el Secretariado para la Unidad de los Cristianos me prometió enviar otra carta de apoyo que, tal como me habían asegurado sus dirigentes, me consideraban uno de ellos, como becario que fui y con quienes guardo todavía amistades personales.
	--Todos esos años en Italia le aportaron, sin duda, experiencia ecuménica.
	--Considero mis estudios en Roma y mis servicios sacerdotales como un enriquecimiento, no sόlo en el campo ecuménico, sino también en el personal y pastoral. Tuve la suerte de encontrarme entre los Fundadores y Presidentes del primer Consejo Local de las Iglesias Cristianas de Italia, en Venecia, y entre los estrechos colaboradores de las Convenciones Ecuménicas Nacionales italianas que se organizaban cada tres o cuatro años entre la Conferencia Episcopal Italiana, la Federación de las Iglesias Evangélicas en Italia y la Iglesia Ortodoxa, teniendo como modelo las Asambleas Europeas.
	--¿Qué diferencia ha hallado Vuestra Eminencia con la manera de vivir el ecumenismo en España?
	--he constatado en estos meses que las actividades ecuménicas no tienen tanto desarrollo como en Italia, pero estoy convencido de que, cuanto existe a nivel popular, alcanzará también en nivel institucional. Con el tiempo alcanzaremos la cota más alta, empezando por lo local, hasta el nacional y combatiremos lo que, como indiqué antes, decía el gran profeta del ecumenismo, el Patriarca Atenágoras: “No podemos ignorarnos los unos a los otros”.
	--¿Qué diría desde estas líneas a los fieles ortodoxos en España con respecto a su testimonio cristiano y a la práctica del ecumenismo, y qué diría a los católicos y a los miembros de Iglesias protestantes en esta naciόn?
	--A todos, de cualquier confesión, que conserven su fe en Cristo, seguros de que Él es el único salvador del mundo, el único que tiene las respuestas a todos los problemas del mundo actual. Que esta fe salvífica se practique en la Iglesia como dice un gran Padre común de la Iglesia en Occidente, San Cipriano de Cartago: “Fuera de la Iglesia no hay salvación” y como también agrega otro santo Padre común del Oriente, San Juan Crisóstomo, del cual durante el 2007 hemos celebrado los 1600 años de su dormición: “La Iglesia es el único hospital en el que, cuando se entra se sale curado”. Jesucristo no ha fundado ninguna religión, ha fundado la Iglesia, y los que nos llamamos cristianos, hemos de tener el coraje de reconocer cuando estamos enfermos y usar los medios terapéuticos de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica.
                                                                                                
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ENTREVISTA DE SU EMINENCIA RVDMA. POLICARPO
ARZOBISPO-METROPOLITA ORTODOXO DE ESPAÑA Y PORTUGAL
AL PERÍODICO “20 MINUTOS” DE VALENCIA
(MADRID, 02.10.2009)

	¿Por qué momento pasan las relaciones con el Vaticano y el Catolicismo en general?
	Las relaciones entre las Iglesias Ortodoxa y Católica Romana se encuentran últimamente a un buen nivel. El diálogo teológico oficial entre las dos Iglesias hermanas está en continuo progreso. Durante su fase presente se está examinando el primado del Obispo de Roma, tema que constituye uno de los puntos principales de desacuerdo entre las dos Iglesias. 
	¿Qué nivel de arraigo tiene el rito ortodoxo en Valencia? ¿A qué se debe?
	La presencia de la Iglesia Ortodoxa en la Comunidad Autónoma de Valencia es fuerte. Se estima que los fieles ortodoxos son unas decenas de miles, en la mayoría rumanos. Las parroquias ortodoxas en toda la Comunidad Valenciana son 16, servidas por 17 sacerdotes y 2 diáconos. La presencia ortodoxa empieza, principalmente, en el año 1990 y después, con la llegada masiva de inmigrantes de los países de Europa Oriental y principalmente de Rumania, Ucrania y Bulgaria.
	¿En qué país hay más presencia de su credo?
 	El país con presencia más numérica de fieles ortodoxos es la Federación Rusa. Siguen por orden, Ucrania, Rumania, Grecia, ex Yugoslavia, Bulgaria, Bielorrusia, Georgia, Moldavia, Kazajistán, y otros países de la Europa oriental (p.ej. Chipre, Albania, etc.), y del Medio Oriente, (p.ej. Siria, Líbano, etc.). Fuera de estos países debemos calcular los millones de Ortodoxos en Europa Occidental, América, Oceanía, África y Asia.
	¿Cuál es la situación actual en Rusia? ¿Ha recuperado terreno la religión tras casi un siglo de régimen comunista?
	La situación actual, desde el punto de vista espiritual, en Rusia y en toda Europa Oriental, es la misma que en el resto de Europa y generalmente en el mundo occidental. Seguramente ha recuperado terreno la religión cristiana ortodoxa, sobretodo durante la década   1990–2000, pero, desgraciadamente, tanto Rusia como toda Europa Oriental ha sido golpeada por el secularismo y el materialismo por un lado, y la pobreza de las masas populares por  otro.
	¿Cree que está produciendo un retroceso de fieles cristianos en general frente a un auge del Islam o del ateísmo?
	Desgraciadamente, se observa en todo el mundo una decadencia numérica del crecimiento de los cristianos en comparación con el crecimiento numérico del Islam y del ateísmo, a pesar de que, numéricamente, el cristianismo permanece todavía la primera religión mundial.  En lo que concierne el ateísmo, en mi humilde opinión, está superado, restituido por la indiferencia y el materialismo. Los cristianos, en comparación con los musulmanes, son tibios en su fe. Ser cristiano, en nuestros tiempos apocalípticos, es un martirio de conciencia. 
	¿Es cierto que los sacerdotes ortodoxos de base pueden contraer matrimonio?
	Desde siempre en la Iglesia, Occidental y Oriental, los Sacerdotes podían estar casados. La mayoría de los Apóstoles estaban casados. En Occidente poco a poco ha prevalecido el celibato obligatorio del clero, cosa que ha empezado desde España. El celibato obligatorio del clero preocupa mucho a los fieles, como también, a los clérigos y a la misma Iglesia. En el Oriente cristiano, son célibes obligatoriamente los monjes y los obispos. Para estos últimos ha prevalecido gradualmente la norma de ser elegidos, por motivos prácticos, de entre los monjes. Hasta el siglo X encontramos, en Oriente, obispos casados. En la Iglesia Ortodoxa se nombra como párroco solamente a un clérigo casado. Un sacerdote célibe se nombra como párroco solamente en caso de la no existencia de un candidato casado. Según los Cánones de nuestra Iglesia, el Matrimonio es anterior a la Ordenación y se prohíbe después.
	¿Cuál es su opinión sobre el ingreso de Turquía en la Unión Europea?
	Turquía, por muchos y varios motivos de su propio interés, debe entrar en la Unión Europea. Naturalmente, este hecho presupone su completa armonización con las normativas europeas. El país ha empezado algunas reformas importantes en esta dirección, pero le queda todavía mucho camino por recorrer.
	¿Es partidario de la llamada “Alianza de Civilizaciones”?
	Estoy de acuerdo con la “Alianza de Civilizaciones” por el bien de todo el mundo. La Civilización y la Cultura, así como la Religión, unen y no dividen. El mundo, día a día, se hace un pueblo, en el cual, obligatoriamente, se mezclan las diversas civilizaciones y culturas. La cuestión más importante es, que no intente imponerse la una sobre la otra porque, entonces, llegarían el conflicto y la división. Siempre debe dominar el axioma: “Unidad en la diversidad”.

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Patriarcado Ecuménico de Constantinopla

ARZOBISPADO ORTODOXO DE ESPAÑA Y PORTUGAL

Emblema del Patriarcado Ecuménico

Entrevistas del Metropolita

 

Su Eminencia Rvdma. Policarpo Stavrópoulos

Arzobispo-Metropolita Ortodoxo de España y Portugal

y Exarca del Mar Mediterráneo

Presidente de la Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal